martes 6 de julio de 2010

Debería haber sido más valiente...

Habían pasado las últimas horas juntos, y aunque podrían decir que eran casi desconocidos, cada vez que sus brazos se rozaban al andar el uno al lado del otro, él podía notar una sensación cálida en la boca del estómago.
La miraba a los ojos y sonreía, se sentía acogido en esa mirada y alguna vez estuvo a punto de cogerla de la mano, entrelazar sus dedos con los suyos y acercarla un poco más para notar su olor, e incluso aventurar una caricia en el pelo.
No podía evitar pensar que ella era lo que había estado esperando tanto tiempo, puede que fuera ella, y que también le estuviera esperando a él...
Con estos pensamientos en la cabeza caminó junto a ella durante un rato, hasta que llegaron a la puerta de su casa. "Quiero besarla" se decía "echarle valor, estrecharla entre mis brazos y acariciar sus labios, ¿a qué sabría su boca?"
Ella no dejaba de sonreír moviendo las manos nerviosa.
Se inclinó hacia ella, decidido, pero no fue capaz de ir más allá, posó sus labios en la mejilla.
"Buenas noches" dijo ella mientras entraba.
"Debería haber sido más valiente" pensaba mientras seguía caminando, esta vez sólo, calle arriba "debería haber sido más valiente"

(Reciclado del día 28/03/2009, sí... ya hace mucho tiempo que lo escribí...)

3 Vigías:

Fray-Tuko dijo...

Está escrito en marzo, casi abril. Esos días no había Liga de Campeones. Ni siquiera liga. No entiendo por qué el tío no le dijo de subir al piso. Menudo flojo. Normal que hubiera estado tanto tiempo a dos velas. Con esa decisión, el pobre, ¿dónde va?
Es más, apuesto lo que sea a que ella no lo volvió a llamar.
Porque esa es otra. ¡Menudas son las mujeres para estas movidas!
No sé, algo no me encaja.

ANNE :) dijo...

haha me encanta tan tierno el momento :)

drake dijo...

joer, no hay que culparle nos pasa a muchos y se trata de inseguridad, y no solo ocurre en estas situaciones (aunque en estos momentos es donde predomina la inseguridad) y de vago nada, me parece poco comprensible que por que una persona no se decida a dar un beso sea por vago, quizá miedo a la respuesta o a la reacción, le comprendo, y espero que ella le llamase